En general, muy bien. Te sentirĂĄs como si estuvieras hospedado en la casa de una familia italiana. El trato es muy gentil y amable por parte del dueño. Hay gatos por el jardĂn, que estĂĄ muy bonito y bien cuidado. La terraza donde sirven la cena es muy agradable. Las habitaciones son espaciosas y limpias, aunque hemos echado en falta un mini frigorĂfico.
Sin embargo, algo que realmente nos decepcionĂł fue el tema de la piscina. Reservamos este hotel especĂficamente porque ofrecĂa piscina, fue el principal motivo de nuestra elecciĂłn, y al llegar nos encontramos con que estaba vacĂa y en mantenimiento durante los 5 dĂas de nuestra estadĂa. Fue frustrante, porque nos ilusionaba poder disfrutarla al final de la tarde y no fue posible.
Creo que no es justo anunciar un servicio que no estĂĄ disponible, y serĂa importante que informaran previamente cuando la piscina no estĂ© en funcionamiento, para que los huĂ©spedes puedan decidir si realmente les conviene hospedarse allĂ.
El hotel estĂĄ alejado de todo, por lo que es necesario alquilar coche. El aparcamiento es gratuito.